Cuidador/a por horas
Apoyo flexible para higiene, comidas y movilidad. Ideal para mantener la autonomía en fases iniciales o intermedias.

Acompañamos a personas con ELA y a sus familias con cuidadores especializados, planes de atención 360º y asesoramiento experto en la Ley ELA.

+ de 300 familias
+ de 35.000 horas
Cuidadoras expertas

Qida ELA es la unidad especializada de Qida dedicada a la atención integral en casa de personas con ELA. Contamos con un equipo multidisciplinar experto que trabaja con un modelo de cuidado basado en la evidencia, la coordinación y el acompañamiento continuo.
La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas motoras, responsables del movimiento voluntario. A medida que avanza, provoca una pérdida progresiva de fuerza y movilidad, dificultando actividades cotidianas como caminar, hablar, comer o respirar. La Sociedad Española de Neurología calcula que actualmente hay en España 3.000 afectados y que cada año se producen 900 nuevos diagnósticos. Aunque puede aparecer en cualquier edad, está más presente en personas de entre 55 y 75 años, por lo que las personas mayores son las más afectadas.
Sabemos que el diagnóstico genera muchas dudas: ¿Cómo nos organizamos? ¿Podremos seguir en casa? Qida ELA, nuestra unidad especializada, responde a estas preguntas con un modelo basado en la evidencia, la seguridad y el bienestar. Conoce los 5 pilares que nos definen.
Si prefieres, llámanos al 635704124
Estamos disponibles 365 días al año
Estamos disponibles 365 días al año.
✓ Lunes a viernes de 8h a 20h
✓ Fines de semana y festivos de 9h a 18h
Explícanos tu caso y te asesoraremos sin compromiso
La nueva Ley ELA facilita el reconocimiento de la dependencia y garantiza apoyos adaptados. Como entidad acreditada, en Qida ELA te acompañamos para que el coste no sea una barrera.

¿En qué se traduce realmente la Ley ELA para las familias? En el programa 'Las tardes de RNE', Ari (Directora de prevención de Qida) y Juan Esteban (persona usuaria con ELA) explican en directo cómo esta normativa garantiza un cuidado especializado y digno en el hogar.
Escucha su testimonio y descubre cómo en Qida te acompañamos en todo el proceso.
Ofrecemos modalidades flexibles que garantizan seguridad y bienestar, ajustándose al ritmo de vida de cada hogar y fase de la enfermedad.
Apoyo flexible para higiene, comidas y movilidad. Ideal para mantener la autonomía en fases iniciales o intermedias.

Atención 24h para quienes requieren supervisión permanente. Aporta máxima seguridad, estabilidad y tranquilidad.

Vigilancia especializada para garantizar el descanso, supervisando la respiración, cambios posturales y la seguridad durante la noche.

Acompañamiento experto en festivos y días libres, permitiendo el necesario respiro familiar con profesionales.

En Qida ELA acompañamos a cada persona y a su familia a lo largo de toda la evolución de la enfermedad, adaptando los cuidados a cada etapa funcional y a las necesidades físicas y emocionales de cada momento.

Aseo adaptado diario, respeto de la autonomía y bienestar

Apoyo al desplazamiento y mantenimiento de la movilidad
Transferencias seguras y prevención de complicaciones

Apoyo en las comidas y adaptación a cada necesidad.

Administración de medicación de forma segura

Soporte respiratorio y vigilancia continuada

Cuidados orientados al bienestar y al descanso

Presencia, apoyo y comunicación continua con familia y equipo sanitario
Contar con un cuidador formado en ELA no es solo una ayuda técnica; es el soporte necesario para que la familia recupere su tiempo y bienestar.
Tu Asesor Familiar ELA analiza tus necesidades para entender vuestra situación personal sin compromiso.
Diseñamos juntos el plan de cuidado ideal, adaptado a la etapa actual de la enfermedad.
Realizamos una valoración integral (física y emocional) para garantizar el mayor bienestar en casa.
Elegimos al cuidador con la experiencia y personalidad que mejor encajen con vuestra familia.
Iniciamos el servicio con seguimiento continuo de tu Referente Social para asegurar calidad y tranquilidad.
Juan Antonio, de 56 años, fue diagnosticado de ELA. A través de una fundación, encontró el apoyo que necesitaba en Qida. A día de hoy, cuenta con los cuidados y el soporte de Mayra.
Aunque cada caso es único, reconocer los síntomas permite anticipar los cuidados y mejorar la calidad de vida.
Adaptamos nuestro plan de cuidados a la realidad funcional de cada persona, garantizando seguridad en cada fase.



Es recomendable incorporar a una persona cuidadora cuando aparecen dificultades para la movilidad, la alimentación, la higiene o la comunicación. Un apoyo precoz mejora la calidad de vida y reduce la sobrecarga en la persona cuidadora principal.
Qida ofrece servicios por horas, personas cuidadoras internas 24h, servicio fin de semana, una persona cuidadora nocturna y un modelo integral con fisioterapia, logopedia y asesoramiento continuo.
Las personas cuidadoras profesionales deben tener experiencia en enfermedades neurodegenerativas, movilizaciones seguras, higiene avanzada, comunicación alternativa, soporte respiratorio y acompañamiento emocional.
Las adaptaciones habituales incluyen cama articulada, grúas, silla de ruedas adaptada, eliminación de barreras, baño seguro y ayudas técnicas para la comunicación y la movilidad.
Qida realiza selección rigurosa, formación, seguimiento clínico, sustituciones rápidas, gestión laboral y asesoramiento experto, garantizando seguridad y calidad en todo el proceso.
Sí. Qida ajusta los cuidados según las fases: Fase 1, Autonomía física media-alta; Fase 2, Autonomía física media-baja; Fase 3, Autonomía física baja; y Fase 4, Fase avanzada o paliativa. El servicio evoluciona con las necesidades reales de la persona.
En Qida ELA ofrecemos un servicio integral que acompaña a la persona con ELA y a su familia a lo largo de toda la evolución de la enfermedad, adaptando los cuidados a cada etapa y a las necesidades físicas y emocionales de cada momento. Esto incluye higiene y cuidado personal adaptado, apoyo en la movilidad, transferencias y posicionamiento, asistencia en la alimentación y la deglución, soporte respiratorio y confort, así como administración segura de la medicación. Nuestro servicio también proporciona acompañamiento emocional continuo y coordinación constante con el entorno sanitario y familiar, siempre garantizando presencia, seguridad y bienestar. Todo esto se gestiona y supervisa mediante la Referente Social de Qida ELA, profesional clave que acompaña a la persona y a su familia desde el inicio hasta el final del servicio, asegurando una atención coordinada, personalizada y continua.
Las familias pueden acceder a prestaciones por dependencia, ayudas técnicas, subvenciones autonómicas y apoyo de asociaciones especializadas. Además, con la reciente aprobación de la normativa específica, puedes consultar todos los detalles y beneficios en nuestro artículo sobre la Ley ELA en España. Qida orienta en la solicitud y trámites necesarios para acceder a estas ayudas.
En Qida contamos con protocolos específicos para gestionar sustituciones y emergencias, asegurando que la persona con ELA nunca se quede sin cuidado. Cuando es posible planificar con antelación, buscamos entre nuestras cuidadoras de cartera activas para cubrir vacaciones u otras ausencias previstas. En situaciones imprevistas, como bajas o incidentes que impidan la asistencia, activamos rápidamente la búsqueda de profesionales disponibles, priorizando la continuidad del servicio y ofreciendo incentivos cuando es necesario para garantizar la cobertura inmediata. La disponibilidad y los tiempos de respuesta pueden variar según la ubicación del servicio, especialmente en zonas alejadas de los grandes núcleos urbanos, pero nuestro objetivo siempre es mantener la atención sin interrupciones y con la máxima calidad, adaptándonos a cada situación de manera ágil y responsable.
El coste del cuidado de una persona con ELA en Qida depende de que nuestros servicios son totalmente personalizados y se adaptan a las necesidades físicas, emocionales y de acompañamiento de cada etapa de la enfermedad. Entre los factores que influyen en el precio se incluyen la zona geográfica, que puede afectar la disponibilidad de profesionales; los horarios y tipo de servicio, ya sea cuidado por horas, interno o jornada completa; y el nivel de dependencia y necesidades específicas de la persona, que varían según la evolución de la ELA y requieren más o menos apoyo en higiene, movilidad, alimentación, respiración y acompañamiento emocional.